Efecto Económico de la Crisis en la Minería Sudamericana

La minería en Sudamérica, y en particular en países como Perú y Chile, enfrenta un panorama complejo en 2025: por un lado, hay un notable crecimiento y una fuerte proyección de inversión, pero por otro, existen serios desafíos internos y presiones externas que podrían poner en riesgo este avance. La actual crisis económica global, aunque no siempre se manifiesta de manera uniforme, exacerba estos problemas y fuerza a la industria a un punto de inflexión. Si bien el sector es clave para las economías de la región, esta crisis comercial y la fluctuación de los precios de los productos básicos limitan las oportunidades de crecimiento y exigen un replanteamiento del modelo minero.

Crecimiento y Oportunidades: La Cara Optimista del Sector Minero

A pesar de los vientos en contra, el sector minero de Sudamérica, especialmente en Perú y Chile, muestra una fuerte vitalidad. En Perú, el empleo en la minería alcanzó un máximo histórico de más de 242,000 personas a principios de 2025, y se estima que cada empleo minero genera otros ocho trabajos en sectores relacionados. La cartera de inversiones también es impresionante, con 14 nuevos proyectos mineros previstos para comenzar entre 2026 y 2029, que representarán más de $14.6 mil millones en inversión. Con la inclusión de todos los proyectos planificados hasta 2029, la cifra se eleva a casi $20 mil millones. Proyectos de gran envergadura como Tía María, Corani y Ampliación Ilo ya están en curso o a punto de recibir aprobaciones finales. Además, la exploración de cobre está en auge, con 84 iniciativas en desarrollo y una inversión combinada de más de $600 millones concentrada en regiones como Ica, Arequipa, Apurímac y Áncash.

Desafíos Inherentes y la Influencia de la Crisis

El crecimiento minero está entrelazado con una serie de problemas no resueltos que se vuelven más críticos en un entorno de crisis económica.

Minería Ilegal y Formalización

La minería ilegal y la informalidad son de los mayores desafíos en Perú. Se ha convertido en una amenaza para el descubrimiento de nuevos recursos minerales, pues en algunas áreas la presencia de operaciones informales hace casi imposible la labor de las empresas formales. El sistema REINFO (Registro Integral de Formalización Minera), que buscaba integrar a los mineros artesanales y de pequeña escala a la economía formal, no ha logrado sus objetivos. A principios de 2025, más de 61,000 mineros estaban suspendidos de REINFO y muchos podrían seguir operando sin supervisión. El programa ha sido criticado por convertirse en un “escudo de impunidad” que permite a los mineros operar sin cumplir con las normas ambientales o de seguridad, ya que la inscripción en el registro los protege de ser procesados penalmente. El gobierno peruano ha anunciado que el REINFO será eliminado a partir del 31 de diciembre de 2025, lo que marca un punto de inflexión para el sector. El nuevo enfoque buscará una mayor fiscalización y la integración de datos de múltiples entidades estatales para mejorar la trazabilidad de la actividad minera y del oro extraído.

Pasivos Ambientales

Otro problema urgente es la remediación de pasivos ambientales. El gobierno ha registrado más de 6,000 pasivos ambientales por la minería del pasado, y se estima que más de 87,000 pasivos adicionales podrían estar vinculados a la minería informal bajo REINFO. El costo de la limpieza total podría superar los $43 mil millones, lo que equivale a casi la mitad de las reservas internacionales netas de Perú. El progreso ha sido lento, y la agencia estatal de remediación, Activos Mineros, ha gastado más de S/ 800 millones sin obtener un solo certificado de cierre.

Respuesta de la Industria y el Rol de la Sostenibilidad

En un intento por mitigar estos riesgos y responder a las presiones, las empresas mineras están invirtiendo en gestión ambiental, innovación y alianzas con las comunidades. Compañías como Anglo American han invertido más de S/ 2.5 mil millones en compras locales y más de S/ 249 millones en programas sociales en Moquegua desde 2018. Han apoyado el desarrollo de sistemas de gestión de agua impulsados por IA para detectar fugas y prevenir fallos en las tuberías. Cerro Verde ha obtenido 17 patentes para tecnologías que mejoran la seguridad y reducen los riesgos ambientales, mientras que Gold Fields ha gastado más de S/ 100 millones en 2024 en bienes y servicios locales.

La economía circular también está ganando terreno, con el Ministerio del Ambiente de Perú lanzando una hoja de ruta para la transición a modelos de producción circulares para 2030. Las empresas están respondiendo con iniciativas enfocadas en la reducción de residuos, trazabilidad digital y cadenas de suministro locales.

El Panorama del Cobre y la Competencia Regional

La crisis económica global y la creciente demanda de cobre para la transición energética colocan a Chile y Perú en una posición clave, ya que juntos producen casi el 40% del cobre mundial. Sin embargo, ambos países enfrentan desafíos. Chile, aunque es el principal productor mundial, lucha con minas envejecidas, leyes de mineral más bajas y la falta de nuevos descubrimientos importantes. La incertidumbre política sobre los impuestos y las regulaciones ambientales también afecta la inversión. Por su parte, Perú tiene vastas reservas de cobre no explotadas y proyectos que podrían duplicar su producción para 2037. Sin embargo, el progreso es lento debido a la inestabilidad social, cuellos de botella burocráticos y retrasos en los permisos ambientales.

La competencia por concentrados de cobre de alta calidad se ha intensificado. La escasez de concentrados ha llevado a las fundiciones chinas a negociar tarifas de procesamiento cercanas a cero con los productores chilenos. Esto crea una paradoja para los mineros: los precios suben, pero los costos también, y la competencia por concentrados de calidad es feroz. Las empresas que pueden producir concentrados limpios y de alta ley, como Element 29 Resources, están bien posicionadas para prosperar.

Aunado a esto, las empresas mineras junior están jugando un papel importante en la exploración, utilizando tecnologías avanzadas para encontrar nuevos yacimientos. Empresas como Chakana Copper y Hannan Metals están explorando sistemas de pórfido y brechas que podrían convertirse en activos clave y atraer a grandes mineras.

El Futuro: Liderazgo en ESG y Colaboración

La crisis económica subraya la necesidad de que la minería sudamericana no solo sea productiva, sino también responsable y sostenible. Los inversionistas ahora están prestando mucha atención al desempeño en materia de ESG (criterios ambientales, sociales y de gobernanza). Las empresas con buenas prácticas ESG acceden a “capital verde” y ganan una ventaja reputacional. En este sentido, Perú está avanzando con iniciativas como la redefinición del rol de la minería en el desarrollo regional, pasando de “corredores mineros” a “corredores de desarrollo” que prioricen la salud, la infraestructura y la gobernanza.

A pesar de los desafíos, ambos países tienen activos estratégicos. Chile se beneficia de una infraestructura minera madura y del desarrollo de fuentes de energía renovable como la solar y la eólica para alimentar sus minas. Perú, por su parte, cuenta con el Megapuerto de Chancay, que mejorará las rutas de exportación hacia Asia.

El futuro del sector en Sudamérica dependerá de la capacidad de los gobiernos y las empresas para abordar la minería ilegal, la remediación ambiental, la reforma regulatoria y el fomento de la colaboración con las comunidades. El éxito no solo requerirá encontrar nuevos yacimientos de cobre, sino también traerlos al mercado de manera eficiente, responsable y con el apoyo de la sociedad.